El principio de la felicidad, basado en la toma de acciones justas, para alcanzar un clima laboral óptimo.

¿Qué tiene que ver la felicidad con la justicia y un clima laboral óptimo? Esta es la pregunta que deseamos responder por medio de este pequeño artículo. Ya el gran filósofo griego Aristóteles dijo: "...vivir bien y obrar bien es lo mismo que ser feliz" (Cortina, 1986). Esta oración resume a la perfección el sentimiento que nos produce al hacer las cosas bien, y aunque quizás el resultado no sea el mejor, si uno lo da todo, se es satisfecho. Creo que todos nosotros conocemos este sentimiento. Al decir “obrar bien” Aristóteles alude al hecho de que no solamente es importante trabajar de la mejor forma, sino también de manera justa al considerar todos los aspectos que atañen lo que se está haciendo, no solamente para sí mismo, sino también para con los demás. Como dice Cortina: “Vive bien quien se rige por una razón prudencial, por una razón que le ayuda a discernir lo que le conviene” (Cortina, 1986). 


Sin duda alguna, hoy en día hay un movimiento subyacente que se expande por todo el globo en donde ya no es el fin último que cada uno de nosotros alcanzar el éxito a costas de los demás, tal como popularmente se define la economía neoliberal. En donde se describe al individuo, según un artículo publicado en el periódico “la nación” como: “…una persona neoliberal es alguien que sigue esta doctrina económica de una intervención estatal nula en la economía; alguien que defiende los intereses particulares de cada individuo” (la nación, 2008). En la actualidad, en gran parte impulsado por las redes sociales como lo son Facebook, Instagram, Twitter, youtube, etc. se puede denotar que se está perfilando una conciencia global que dicta el hacer el bien por el bien común, como dice el educador Julio Ferreras:

Los avances científicos, tecnológicos y culturales están haciendo ver, a esta humanidad del nuevo siglo y del nuevo milenio, que no hay otro medio de avanzar y evolucionar, como especie, más que a través del desarrollo de una nueva conciencia social, de solidaridad, de reparto de las riquezas, y del respeto y comprensión hacia la idiosincrasia de cada pueblo; lo que podemos denominar como el predominio del bien común sobre el bien individual… (Ferreras, 2015).

Traducido esto al ambiente laboral, y a la luz de diversos estudios que se han dado a la tarea de investigar cuales componentes son propios de líderes exitosos, se llega a la conclusión y realización que el obrar para el bien común, servir a los demás, conlleva a un mayor éxito empresarial, precisamente porque se toma en cuenta el bien de los demás. Un buen líder crea un ambiente armónico y positivo. Recordemos, como dice Lola Morón que “El contagio de una emoción es esencial para el estrechamiento de las relaciones en un colectivo” (Morón, 2017).

Ahora bien, ya queda claro que la felicidad contribuye a un clima laboral óptimo, sin embargo, ¿en dónde entra la justicia? Aquí es donde se desea citar a otro filósofo griego quien dijo: El alma justa y el hombre justo vivirán bien; el hombre injusto, mal; el que vive bien es feliz y dichoso; el que vive mal, es infeliz y desgraciado (McDonald Cornford, 1941). Así vemos que la justicia está íntimamente ligada con la felicidad… al menos que se trate de una persona cuya psiquis esté completamente corrompida, el ser humano deriva felicidad de la justicia y es por esto que todo buen líder debe anhelar la justicia.




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